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Costumbres

Mundo Espiritual I

Familia junto a su rucaEl mundo espiritual Selk'nam es testimoniado fundamentalmente por dos antropólogos: el padre Martín Gusinde y Anne Chapman.

Ellos han rescatado textos que nos hablan de la metafísica y visiones de mundo de este pueblo ya extinto.

Los dioses y espíritus fueguinos no son representados ni se les rinde culto. No son más que nombres y palabras para designar lo que se encuentra más allá de la sociedad.

Los relatos nos muestran la existencia de innumerables seres de diversas características, cada uno con su propia historia y lugar. Son habitantes del cielo y de la tierra e incluso algunos viven debajo de ella y sólo emergen para las celebraciones.

 

 

 

 

Mundo Espiritual II

Tenenesk. Chamán Selk'nam Durante el crepúsculo del 17 de mayo de 1923, mientras el viento del sur, el óruken hayin, azotaba el campamento de Lago Fagnano, los hombres buscaron refugio en la choza de Tenenesk, chamán Haush (una rama de los Selk'nam) y le escucharon el relato que recoge Martín Gusinde:

«En un principio, nada. Sólo Temáukel, el primero de los howenh. después, la cúpula celestial, el firmamento, desprovisto de estrellas. Algunos vacíos inmensos penetran quietamente el silencio. Una luz crepuscular rielaba en la superficie de la tierra informe, estremeciendo las penumbras inmóviles.... En la oscuridad de la noche, alrededor del fogón que ahora se ha reducido a puras cenizas inertes, el viejo levanta la mano señalando el firmamento repleto de estrellas y con voz trémula insiste: Así por encima de nuestra tierra, se extiende el cielo: detrás de él vive Temáukel.»

 

 

Ceremonia del Hain

Ceremonia del Hain Esta ceremonia que se realizó por última vez durante las primeras décadas del siglo XX, tiene su referente en un tiempo primordial donde eran las mujeres quienes ejercían el control social dentro de la comunidad Selk'Nam. También denominada Kloketen estaba dedicada a la iniciación de los jóvenes varones en la vida social adulta. Este ritual en el que sólo podían participar los hombres obligaba a los iniciados e iniciadores a mantener un absoluto secreto sobre lo que allí ocurría. Consistía en el enclaustramiento de los jóvenes en la choza grande, alejada de las otras, donde eran sometidos a una serie de impresiones fuertes causadas por supuestos espíritus que los asustaban. Estos no eran otros que los propios hombres ya iniciados y experimentados. Como parte del examen para ser reconocidos como adultos y cazadores, los candidatos debían soportar exigencias que demostraran dominio sobre sí mismos. Cacerías solitarias, limitación de los movimientos permitidos, de la expresión, del sueño, alimentación escasas. Se les exhortaba a corregir su carácter. Pero lo más importante era la iniciación e ingreso de los varones a una cofradía masculina encargada de mantener la sumisión de las mujeres, sobre lo que se basaba la estructura social Selknam.

El aspecto más importante e interesante de la ceremonia Hain es el acoso que se hacía sobre el muchacho por parte de terroríficas representaciones de espíritus y ante las cuales el joven debía permanecer lleno de gallardía y valor. Los más conocidos de estos son Kótaich, o el espíritu Short. Xalpen era otro, pero de naturaleza femenina. También se encontraba Ulen, el espítiu Tanu y Matán.

 

 

Mito de Kran y Kra

Kloketen: espíritu del universo El secreto que se les transmitía a los iniciados en la ceremonia del kloketen era el siguiente: «en los inicios los hombres estaban subordinados al poder que ejercían las mujeres. Ellas tomaban las decisiones importantes para el mejor desenvolvimiento de su grupo. Los hombres sometidos a esta voluntad se dedicaban a las labores domésticas: mantenían el fuego, asaban la carne, cuidaban a los niños y trabajaban el cuero. No podían rebelarse porque el ritual del Hain, que realizaban las mujeres les producía gran miedo. Este consistía en una ceremonia en que ellas pintaban su cuerpo y simulaban ser espíritus... Así permanecieron largo tiempo, sin descubrir que los espíritus que los atemorizaban durante este ritual, sólo eran las mujeres disfrazadas para mantener su dominio sobre ellos. Ellas mismas se pintaban el cuerpo y se colocaban las máscaras de corteza sobre sus cabezas... Entre todas estas astutas mujeres, la mujer luna, Kra, era la más poderosa. Estaba casada con Kran, el hombre sol cazador de guanacos, Kran y Kra vivían con los howenh, pero Kran era un chamán astuto y descubrió que en la choza grande había solamente mujeres y que no estaban los presuntos espíritus... Entonces los hombres acometieron contra ellas. Hubo una terrible lucha. Sólo algunas mujeres pudieron escapar. Los hombres, después de matarlas a casi todas, instauraron un nuevo orden social: ahora son ellos quienes se disfrazan para espantar a las mujeres, las que fingen aterrorizarse y aceptar el dominio de los hombres que dicen ser los espíritus del universo.»

 

 

Informe: Los Pueblos Indígenas del Extremo Sur - Los Selk´Nam

Libro: El Mundo Espiritual de los Selk’nam - Martín Gusinde (Volumen I)

Música: El Deshielo del Canto - Tributo a los Selk'nam (Armazón)

Video: Los Onas - Anne Chapman (1967)